Historia de Casa del Jade

La década de los 70 - Nuestros inicios

Nuestro fundador, Gerald Leech, junto a un grupo de visionarios norteamericanos, iniciaron el sueño de darle vida nuevamente a este invaluable legado Maya; escogiendo como sede para su comercio, la hermosa ciudad de La Antigua Guatemala, hoy Patrimonio Cultural de la Humanidad. Con el tiempo, este grupo emprendedor se disolvió, más Gerald continuó con el deseo de revivir este maravilloso legado. Después de una ardua planificación y muchas horas de trabajo, el anhelo finalmente se hizo realidad y Casa del Jade abrió sus puertas el 9 de Julio de 1977 con una pequeña exposición de artesanía y joyería en jade. Los primeros 3 años de Casa del Jade fueron muy significativos, y creció hasta contar con 30 colaboradores y dos puntos de venta.

La década de los 80 - Una época de perseverancia

El inicio de los 80 marcó una serie de acontecimientos que pusieron a prueba la solidez de la familia Casa del Jade. El fortalecimiento del conflicto armado en el país produjo una recesión económica que impactó nuestro desarrollo; y desafortunadamente, en 1984, Casa del Jade fue víctima del robo de la mayor parte de su mercadería. Pero gracias a Dios, a pesar de estos momentos difíciles, fuimos capaces de levantarnos y a base de ingenio y sacrificio, acompañado de un cambio positivo en la situación del país, retomamos y sobrepasamos las expectativas que se tenían del negocio. Logramos ampliar nuestras instalaciones para contar con un espacio suficiente para proporcionar tours guiados y ser capaces de manejar grupos grandes en nuestras salas de ventas.

La década de los 90 - Un nuevo hogar

Los 90’s representaron una nueva etapa para Casa del Jade. El reconocimiento internacional del jade guatemalteco junto con el deseo de siempre proveer la mejor experiencia a nuestros clientes, nos impulsó a buscar un nuevo hogar. Así fue como colocamos nuestra mirada en reconstruir “Casa Antigua El Jaulón”, una residencia colonial del siglo XVI, la cual había sido destruida a causa de diferentes desastres naturales. La obra se inició en Enero de 1993 junto a un grupo de inversionistas y fue finalizada 5 años y medio después. Hoy en día, es el único monumento restaurado por el sector privado en la ciudad. Y así fue como el 15 de junio de 1998 inauguramos nuestras nuevas instalaciones.

Los años 2000 – Una nueva era

El inicio de la nueva era fue marcado por nuestro compromiso de difundir el legado histórico y cultural del jade; fue así como surgió la idea de desarrollar un museo. El primero se inauguró en San Cristóbal de las Casas, México, en el 2001. Luego iniciamos con el sueño de un museo en Antigua Guatemala para proveer al público la oportunidad de apreciar bellas reproducciones de piezas arqueológicas, las cuales en su mayoría se encuentran en colecciones privadas. Este se hizo realidad cuando abrimos las puertas de nuestro nuevo “Museo Mesoamericano de Jade”, en el 2003.

Con este mismo sentir, en el 2008 organizamos la primera Convención Internacional de Jade, contando con la participación de asistentes de Estados Unidos, México y Centroamérica, los cuales durante tres días fueron deleitados con diferentes actividades culturales y magníficas exposiciones por arqueólogos de renombre, como lo son: Héctor Escobedo, Miguel Orrego, Francisco Estrada-Belli, Juan Antonio Valdés, Federico Fahsen, Alfonso Morales, Robert Sharer, Edgar Suyuc, Arthur Demarest, Richard Hansen y Tomas Barrientos. Todas las conferencias fueron gratuitas y abiertas a todo público; un evento único en su clase.

Tiempo de Remodelar

En 2011 nos embarcamos en un proceso de remodelación de nuestras salas de ventas y museo, con dos propósitos en mente: poder contar con una exposición aún más enriquecedora para el público y disminuir nuestro efecto sobre el medio ambiente, al usar nuevas tecnologías de iluminación para nuestras salas.

Incursión en pasarelas de moda

A partir del 2,014 nuestra diseñadora Silvia Leech incursiono en las pasarelas de moda del país, trabajando junto a talentosos diseñadores guatemaltecos para complementar sus atuendos con joyas fuera de lo común, dando a conocer y resaltar la belleza de nuestra gema nacional. 

Sobreviviendo a una Pandemia mundial

Uno de los retos más grandes que todo negocio que atiende a turistas tanto nacionales como extranjeros, fue afrontar una pandemia donde las fronteras se cerraron, los turistas dejaron de viajar, y por 7 meses estuvimos completamente cerrados al mundo. 

Gracias a Dios y al apoyo de nuestros colaboradores logramos ahora levantarnos con más fuerza para seguir mostrando al mundo la belleza del jade Guatemalteco.  

Hoy por hoy, Casa del Jade es una fuente importante de trabajo en la ciudad de Antigua Guatemala, beneficiando a más de 80 familias de forma directa e indirecta.

En Casa del Jade podrás encontrar las más bellas joyas y recreaciones precolombinas hechas con la excelencia y calidad que nos ha caracterizado desde nuestros inicios. ¡Te esperamos!

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